Nuestra Historia, una dulce Historia

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Con la intuición de dos pololos “Ricky” y “Pili”, nació en los ochenta “Pastelería Hildegard”. Para concretar la empresa Ricky viajó a München, Alemania a perfeccionarse en esta actividad, y a su regreso compartió sus conocimientos con la Pili. Ambos ofrecieron puerta a puerta los productos, logrando captar así a los primeros clientes. En el verano y con entusiasmo, partieron al Lago Vichuquén a preparar sus especiales creaciones de kuchen, strudel de manzana y berlines. El éxito de ventas alcanzado los animó a transformar en pastelería el garage de la casa Ferrari Grauschopf en Santiago.

Bajo la perspectiva de tener un acierto publicitario, Pilar se inscribió en un concurso de Sábado Gigante para presentar a Ricky como el “hombre ideal”, y aunque no se adjudicaron el primer premio, sino el segundo, engancharon a la audiencia de la TV con la romántica historia que protagonizaban.

Al estilo Don Francisco fueron llamados otro sábado para abordar más detalles de la relación sentimental, de vuelta al local, cuál no sería su asombro y alegría al constatar que un gran número de personas los recibían con un ¡Vivan los pasteleros! Y se agolpaban en la puerta para comprar lo que con tanto interés ofrecían.

Así su fama se extendió junto con la producción, en paralelo a los otros proyectos por realizar: Su matrimonio y los nacimientos de José Pedro, Pilar e Isadora.

Con herencia alemana y creatividad chilena, los productos “Hildegard” (nombre acuñado en honor a la “Omama”, abuela) se caracterizan por su elaboración artesanal, sin preservantes ni colorantes, a los cuales se les ha incorporado tecnología de punta en su fabricación.

Hoy Hildegard los recibe en su casa matriz ubicada en Ñuñoa, transformado en salón de té como una prolongación de la acogida que entregan y reciben desde abril de 1983.

El 5 de Junio de 2014, Ricky y Pili tienen un accidente fatal  en Lisdoonvarna, Irlanda viajando en motocicleta, donde Ricky falleció y partió a La Otra Dimensión Junto Al Gran Jefe (como él decía). Pili quedó para seguir Su Legado, trabajando día a día en este hermoso lugar que construyeron con cariño y esperanza, para llegar a los hogares  de todos los clientes y endulzar sus vidas.

LA VIDA ES PASIÓN, LA PASIÓN VIDA